

Este domingo 23 de noviembre se cumplirá un año de la muerte del Candel. Yo de pequeño leí algunos libros del Candel de mi hermano o hermana, siempre en verano y sudando como un cerdo a la hora de la siesta en Santa Pola (Alicante). "Los otros catalanes", "Donde la ciudad cambia su nombre", "Han matado un hombre, han roto un paisaje" son los que recuerdo.
Candel se irá difuminando y si nadie lo remedia de aquí diez años nadie se acordará de él. Yo siempre he emparentado al Candel con Antonio Rabinad aunque tienen dos personalidades diversas. Si Candel se difumina es en gran parte por culpa de nuestro políticos que no hacen nada para enaltecer a este escritor del pueblo y para el pueblo. Pero no era sólo eso. Porque creo que Candel era un escritor de una talla literaria bastante importante y esto debería ir por delante. Pero la realidad es que la crítica siempre ha menospreciado a Candel. Muchas veces he pensado que si fuera de la periferia de Madrid se le hubiera valorado más, quizá estoy errado. Un día de abril de 1995 hablé un ratico con él, me pareció una persona seria y educada. Y me garabateó una dedicatoria que todavía conservo ¡Brindo con Laphroaig por el Candel y el Gato Pérez!
Me viene a la mente: "La rumba que coneixem no és de la Xina ni del Japó...La nostra rumba de Barcelona està marejada de voltar el món...La rumba neix al carrer filla de Cuba i un gitanet...".
No hace mal día en Milán. Estoy sentado en el parque de Porta Venezia al lado de la estatua de Indro Montanelli (1909-2001). Tomándome una lata de cerveza de Nastro Azzurro y escuchando en mi MP3 "La donna cannone" de Francesco de Gregori.
Mientras escucho a de Gregori pienso que España está mal pero Italia se cae a cachos. No le encuentro explicación. Gente creativa, con empuje, dinero a punta pala pero mal repartido... ¿El excesivo individualismo? Puede ser. Hace un rato he visto a gente manifestándose por el problema de la educación. Berlusconi para solucionar los problemas de Italia quiere recortar 9.000 millones del presupuesto, eliminar a 130 mil profesores interinos y reducir el horario escolar de 30 a 24 horas. Nunca he conocido a un argentino que reconozca que votaba a Menem y aunque busco, no encuentro a un votante defensor de Berlusconi. Berlusconi, en mi opinión, es un cáncer para Italia.
Subo la vista y miro la estatua del complejo Montanelli. Montanelli era un señor periodista refinadísimo y muy de derechas que creía en los años 70 que la URSS iba a dominar Italia (recomiendo la entrevista que le hizo Joaquín Soler Serrano en TVE). Debutó en el periodismo en periódicos fascistas y tuvo trato cercano con Mussolini. Corresponsal en EEUU, Noruega, Abisinia...En la Guerra Civil Española evolucionó y colaboró con el bando republicano. Fue amigo de Dino Buzzati. Entrevistó a Henry Ford, Adolph Hitler, Luigi Einaudi (ahora hay una exposición en el Palazzo della Ragione sobre Einaudi, presidente de la República de 1948 a 1955, Piazza Mercanti nº1.) Al rechazar el bando fascista se refugió en Estonia y en Suiza durante una parte de la Segunda Guerra Mundial. Era un tipo de derechas anticomunista y, según él, anarco-conservador. Trabajó en el Corriere della Sera del que salió de mala manera. Y después fundó Il giornale. En 1977 sufrió un atentado de las Brigadas Rojas, alcanzándole dos tiros en las piernas. En una crisis económica, Montanelli tuvo que aceptar como editor a Silvio Berlusconi. Y con la entrada de Berlusconi en política en los 90, se tuvo que largar y fundar a los ochenta y tantos un nuevo periódico: La voce.
Tiene dos libros muy bonitos: Historia de los griegos y la Historia de los romanos. Me gustan mucho estos dos libros porque es como si alguien te explicara historia apoyado en la barra de un bar. Yo me los repaso de vez en cuando porque se me olvidan las cosas y, ante todo, me entretienen. Toni Soler tomándole como modelo escribió Història de Catalunya, modèstia a part. No tengo noticias de que alguien lo haya hecho con la historia de España. Me gustaría que alguien lo hiciera.
Tengo que seguir escuchando "La donna cannone". Si Europa fuera Europa, Francesco de Gregori sería una estrella en España y en Madrid la gente silbaría "La donna cannone". Y desde LHJC esto es todo
...Por fin el camarero me trae mi L.I.T. (ingredientes: sake, licor de sakura y zumo de melocotón). Me hace ilusión porque es un cocktail creado por el "New York Bar". Creo que sakura es una flor casi considerada símbolo nacional. ¡Hasta hacen kit-kat con sakura!
Le doy un sorbo al L.I.T. y pienso que Japón está lleno de españoles (más que de cualquier otra nacionalidad, anglosajones a parte) y yo pienso que la culpa es de Solchaga. Solchaga devaluó la peseta dos veces en los noventa (desconozco si acertadamente o no). El tema es que salir de España con tus pesetas en el 93 y demás era cosa de millonarios. La gente joven tenía unas ansias enormes de viajar pero los viajes al exterior se iban postergando. Hasta cruzar a Francia era una hazaña y todo lo que te gastabas te parecía un escándalo. "¡¡¡Me han cobrado por un café X!!!" . Con el euro (que en España nos ha arruinado a unos cuantos de por vida) puedes llegar a Japón y sentirte bienestante. Así que jóvenes y viejos españoles viajamos con ansia a cualquier lugar del mundo, entre ellos Japón. Mientras que gentes de países civilizados (Francia, Alemania...) siempre han viajado mucho con sus francos o marcos por todo el mundo y, por tanto, ahora no se acumulan en masa como nosotros.
Cuando viajas a un sitio aunque no te enteres de nada te gusta sacar conclusiones. A mí no me importa que mis conclusiones sean erróneas porque yo estoy convencido de mis conclusiones. Parece mentira que uno se vaya unos días a un sitio y se permita sentenciar y que nadie le contradiga "porque yo he estado allí". Yo soy de esos.
Japón se parece un poco a España, por lo raros. En Japón tienen sumo y en España tenemos los toros. Yo siempre he creido que los toros tendrían que reivindicarse como deporte, sobretodo, teniendo en cuenta que el automovilismo y el motociclismo se considera deporte. En Japón tienen geishas y nosotros tenemos flamencas. Ellos tienen Hiroshima y nosotros Guernica. En Japón las viejas se te cuelan y los viejos tienen mala leche (como en España). Más raro y lejano me parece un país como EEUU con sus viejas que sonríen y no se cuelan y sus viejos de buen humor. Y LHJC se despide de Japón.