miércoles, 8 de octubre de 2008

1664




Es 7 de octubre de 2008. Escucho el disco "Cê" de Caetano Veloso. Me estoy tomando una 1664 mientras como un poco triste en París. El 6 de octubre me perdí el show de Paul Auster en el ayuntamiento de Barcelona. Venía a presentar "Un hombre en la oscuridad". El 14 de junio estuvo en la Shakespeare&Co. de París leyendo un fragmento del mismo libro.
Llegué a la puerta del ayuntamiento a las 18:45. Había una gran cola que logró entrar. Un grupo muy numeroso y casi amotinado quedó fuera y hacía presión. Una marisabidilla decía: "Ja l´hi diré. Molt malament Jorge...Clar, jo conec l´Herralde". A las 19:15 el grupo accedió a la sala, preferí quedarme fuera y aunque me sobraba algo de tiempo me fui a trabajar. Quizá debería haber entrado pero por lo que sea no lo hice, me parecía que era demasiado tarde.
Paul Auster forma parte de mi vida desde hace unos quince años. Cuando ya era muy famoso en España pero no la megaestrella que es hoy. Cuando lees a Auster te parece que sólo Auster podría haber escrito aquello. Notas que para bien y para mal él es el autor y lo sabrías aunque su nombre no apareciera en la tapa. Auster es parte importante de mi formación básica como lector adolescente con Delibes, Monzó, Galdós, Dostoievski, Baroja, Pla, Bukowski y quizá algun otro. Cada día cuando me levanto la primera imagen que veo es una reproducción de una pintura de Sam Messer en la que sale el careto de Auster ante su máquina de escribir.
Hace poco me enteré que Auster no es demasiado querido ni considerado en los EEUU. Muchos críticos y lectores le consideran algo así como un vendedor de postales de Brooklyn para europeos. En todo caso, para ellos no está con los grandes (Philip Roth, John Updike...), para nosotros es evidente que sí .
Recuerdo leer con gusto "La música del azar", "Leviatán", "La trilogía de Nueva York" (en un solo volumen). Después leí el guión de "Smoke", "La noche del oráculo", "Brooklyn follies" y alguna otra cosa. Y también empecé a tratar de releerlo en inglés lentamente, con sacrificio y satisfacción ("City of glass", "The locked room" de la trilogía N.Y.).
Como tiene 61 años espero tener oportunidad de verle algun otro día. Es absurdo, pero me haría ilusión. También me gustaría poder ver y oír a Ernesto Sábato, Mario Benedetti y Miguel Delibes pero considero que tengo muy pocas posibilidades de lograrlo. Y desde LHJC esto es todo.

1 comentario:

gracias por el sake envasado dijo...

Pena que no estuviese en la gallery cuando te pasaste. Entiendo lo de mi blog, pero para eso estan los anonimos. Un abrazo